jueves, 1 de agosto de 2013

La historia de la mariposa



Hoy vuelvo a escribir después de un tiempo de silencio, y lo quiero hacer contando una bella historia que estoy segura que os va a encantar...

Pero antes de contar la historia, quería aprovechar para mandar todo mi apoyo a las familias afectadas por el trágico accidente ferroviario ocurrido en Santiago. Las imágenes que vi aquel día en los diferentes medios de comunicación estarán siempre grabadas en mi corazón. Personas de todas las edades con tantas cosas todavía por vivir, que terminaban trágicamente su caminar por la vida en sólo un instante, en un momento donde un ser humano se equivocó de una manera terrible. Y otra cosa que me emocionó profundamente y siempre permanecerá en mi recuerdo es la increíble reacción que tuvo la bella gente de Angrois, que se desvivió por ayudar a todas esas personas que tuvieron la desgracia de ser parte de este trágico accidente. En situaciones así, es donde se demuestra la grandeza de nuestra alma...

Y ahora... LA HISTORIA DE LA MARIPOSA

Un hombre encontró un capullo de una mariposa y se lo llevó a casa para poder admirarla cuando saliera de su encierro.

Un día, en el capullo apareció un pequeño orificio y entonces se sentó a observar por varias horas a la mariposa que luchaba y forcejeaba duramente para poder pasar su cuerpo a través del pequeño agujero, hasta que llegó un momento en el que le pareció que se había atascado. Entonces, en su bondad, decidió ayudar a la mariposa y con una pequeña tijera cortó un lado del agujero para que por fin la mariposa pudiera salir del capullo.

Sin embargo, al hacerlo, la mariposa tenía el cuerpo muy hinchado y unas alas pequeñas y dobladas. El hombre continuó observando, pues esperaba que en cualquier instante las alas se desdoblarían y crecerían lo suficiente para soportar el cuerpo que seguramente se reduciría.

Nada de esto sucedió y la mariposa solamente podía arrastrarse en círculos con su cuerpecito hinchado y sus alas dobladas. Nunca pudo llegar a volar.

Lo que el hombre en su bondad y apuro no entendió, fue que la restricción de la apertura del capullo y la lucha requerida por la mariposa para salir por el diminuto agujero, era la forma en que la naturaleza forzaba fluidos del cuerpo de la mariposa hacia sus alas, para que estuviesen grandes y fuertes y luego pudiese volar. Al privar a la mariposa de la lucha, también la privó de su salud. La libertad de volar solamente llegaba para ella luego de la lucha.

Si se nos permitiese progresar en nuestras vidas sin obstáculos, nos convertiríamos en inválidos. No podríamos crecer y ser tan fuertes como podríamos haberlo sido. Algunas veces la lucha es lo que necesitamos en la vida, es parte de ella...


Sigamos luchando, porque sin lucha, no creceríamos como personas. Por esa razón, yo agradezco a la vida todo lo que me ha ocurrido, ya que sin todo ello, no sería lo que soy en este momento.

Dedicado a todas las víctimas del trágico accidente ferroviario de Santiago, que desde aquel día se han convertido en bellas estrellas que alumbran nuestro caminar. Siempre estaréis en nuestros corazones...



1 comentario:

  1. Y lo mas hermoso de toda esta historia, es que el gusano que se arrastraba por el suelo y vivía una vida desolada, decidió un día seguir los dictados de su alma para convertirse en mariposa.

    Estrecho es el camino, y ardua la conquista de uno mismo/a, pero aún así la libertad está al alcance de todos aquellos que tengan el valor de querer conquistarla...

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