martes, 6 de marzo de 2012

Historia de la rana y la mantequilla


Hoy me apetecía escribir algo especial... He cogido mi libro y os voy a copiar una bella historia que seguro que os anima a reflexionar...


HISTORIA DE LA RANA Y LA MANTEQUILLA

Había una vez dos ranas que cayeron en un recipiente
con nata. Nada más caer, empezaron a
nadar rápidamente para intentar salir de aquella
cosa viscosa, que les iba hundiendo poco a poco, sin
solución. Lo intentaron de todas las maneras posibles,
pero en vez de avanzar, lo único que conseguían
era quedarse en el mismo lugar y seguir hundiéndose.
Era tan difícil aguantar, que muchas veces
se hundían y tenían que hacer verdaderos esfuerzos
para volver a salir a la superficie a respirar.

Una de ellas, viendo con desesperación que no iba a
poder hacer nada para salvar su vida, decidió dejar
de intentarlo, porque pensó que de nada serviría
usar todas sus fuerzas para tratar de salir de allí,
cuando era un hecho imposible. Dejó de nadar,
ya que no quería acabar agotada en el intento, y
en pocos segundos estaba hundida en el fondo del
recipiente.

La otra, que era mucho más testadura, al ver a su
compañera, pensó que realmente era difícil salir de
ese lugar, pero que ella lo iba a intentar mientras le
quedaran fuerzas, ya que no iba a permitirse morir
sin haber luchado con toda su energía.

Siguió intentando nadar durante horas, chapoteando
y pataleando con todas sus fuerzas, aunque
no se movía ni un centímetro del lugar en el
que había caído. De pronto y después de mucho
tiempo, la nata, de tanto removerla y agitarla, se
convirtió en mantequilla. La rana, llena de sorpresa
por lo que había ocurrido, saltó al bloque de mantequilla
y desde allí, dio otro salto para salir fuera del
recipiente y seguir con su vida, orgullosa de aquel
esfuerzo que había realizado ese día.

Me gustaría que meditaras sobre este cuento porque tiene muchas cosas que decirnos. ¿Qué queremos ser en nuestra vida? La rana que al ver que hay pocas opciones decide abandonar y acabar con su existencia, o la otra que, aunque no sabe si va a salir de allí, decide luchar con todas sus fuerzas, hasta que ya no pueda más.

Sé por propia experiencia que es muy complicado encontrar las fuerzas cuando tu vida no tiene sentido o el dolor te machaca tanto que lo único que te apetecería sería acabar de una vez con ese sufrimiento. Pero debemos pensar que en esta vida todo se puede conseguir, y aunque no sea así, aunque la ranita del cuento, cabezona y luchadora, al final no hubiera conseguido salir de allí, le quedaría la satisfacción de haber luchado con todas sus fuerzas por superar aquella terrible prueba que le ponía la vida. Nunca habría pensado que no hizo lo suficiente o que se dejó morir sin luchar...


Fragmento del libro "Del dolor a la Felicidad"

2 comentarios:

  1. Con el paso de los años me doy cuenta de que fracasar duele y desanima, pero el no intentarlo destruye y aniquila. Por ello quiero que quede constancia escrita: Yo también elijo el cielo en la tierra, y por ello bienvenida sea la nata, que por mi será de nuevo convertida y transmutada en mantequilla....

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  2. Escrito ha que quedado... Que así sea...

    Millones de besos!!!

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