jueves, 24 de marzo de 2011

Frase del día


Hoy otra bella frase de François de la Rochefoucauld:

"Si no tenemos paz dentro de nosotros, de nada sirve buscarla fuera".

Ya son muchas las frases que llevo escritas, muchos los pensamientos de diferentes personas que en algún momento de su vida dijeron algo que ha quedado para la posteridad. Pero nunca me he sentido tan identificada con una frase, como con la que he escrito hoy.

¡Mira que es importante en la vida tener paz interior! Si no somos capaces de conseguir esto, no somos capaces de sentir realmente verdadera felicidad. Las personas tendemos a buscar la paz fuera, porque normalmente, en nuestro interior, estamos destrozados. No somos capaces de querernos, de respetarnos, de estar a gusto con nosotros mismos, con nuestro entorno... Eso va haciendo mella en nuestra vida y acabamos siendo tremendamente infelices.

Lo que solemos hacer en ese momento, es empezar una búsqueda que nunca acabará. Empezamos a buscar algo externo que nos haga sentir paz, tranquilidad, calma, felicidad... aunque sólo sea por un instante, ya que lo que podemos encontrar en el exterior, nunca nos va a llenar por completo, y sólo conseguiremos sentirnos peor al descubrir que no somos capaces de sentir dentro de nosotros esa paz tan deseada.

¿Y qué podemos hacer para tener paz interior? Tenemos que buscar dentro de nosotros, tenemos que perdonar todos nuestros errores, nuestros fracasos, nuestros malos pensamientos sobre nosotros mismos... Tenemos que llegar a un acuerdo con nuestra mente para que deje de torturarnos por todas esas cosas que hemos hecho mal o las que no hemos sido capaces de conseguir, ya que realmente lo importante en la vida no es lo que hayamos podido conseguir en el exterior, sino la riqueza interior que hayamos podido cultivar a lo largo de los años.

Recordemos siempre en nuestra vida que si no tenemos paz dentro de nosotros, de nada va a servir que la busquemos fuera.

lunes, 14 de marzo de 2011

Frase del día


Hoy una frase de Blaise Pascal:

"El corazón tiene razones que la razón ignora".

Si escucháramos más veces a nuestro corazón, nuestra vida sería mucho más agradable, ya que él tiene razones que la mente nunca comprenderá. Él sabe distinguir entre el bien y el mal, lo bueno y lo malo, lo justo y lo inapropiado... Nunca se equivoca porque está unido a nuestra alma, que le va guiando para encontrar la senda que nos llevará a encontrar la verdadera felicidad.


Muchas veces lo que hacemos es callar a nuestro corazón, poniéndole muchas capas, como si se tratara de una cebolla. Así pensamos que nuestra vida será mejor, ya que sólo escuchamos a la mente. Y lo que no somos capaces de comprender, es que lo único que conseguimos actuando de esa manera, es que nos convirtamos en seres sin sentimientos que sólo obran de manera racional, sometidos a una mente que puede llegar a ser muy traicionera por conseguir su propio beneficio.

Eso nunca nos ocurriría con el corazón, ya que él sólo mira por nosotros y sólo desea que seamos felices, viviendo una vida plena y llena de amor. Lo que debemos hacer para volver a escuchar al corazón, es ir eliminando esas capas que hemos ido colocando en él a lo largo de los años, y dejar que salgan sus bellas razones, esas que la mente siempre ignorará porque nunca será capaz de sentir verdadera felicidad y lo que es realmente amar.

Recordemos siempre, si queremos ser felices, que el corazón tienes razones que la razón ignora.

jueves, 3 de marzo de 2011

Frase del día


Hoy una bella frase de Ralph Waldo Emerson:

"El hombre es un pedazo del Universo hecho vida".

Cada ser humano tiene un pequeño Universo en su interior, custodiado por una mente que es demasiado dura con nuestro pequeño Mundo. En el centro tenemos un maravilloso Sol, que intenta con sus dulces rayos, llenarnos de paz y de amor. Pero en demasiadas ocasiones está eclipsado por capas de dolor, que hacen que la oscuridad reine en su interior. Entonces aparece la Luna, pero no en su fase llena, sino en fase nueva, lo que hace que no se pueda ver más allá de nuestro pensamiento.


La mente se aprovecha de esta situación y empieza un duro castigo que puede durar el resto de nuestra vida, y empiezan a aparecer unos inmensos meteoritos que impactan en nuestro cuerpo, enfermándonos tanto en el interior, como en el exterior. En ese momento, el sufrimiento se vuelve nuestro planeta más cercano, embriagándonos de su dolor.

Pero siempre puede ocurrir algo inesperado, y el inmenso Sol, con mucho sacrificio, puede salir de su cautiverio, y romper todas esas cadenas que le tienen atrapado. Enfrentarse a la mente y salir ganando, y nunca volver a permitir que gobierne su pequeño Universo. Desde ese día que toma esa decisión, sólo reina la paz en su interior, y es capaz de amar y de sentir una inmensa felicidad.

Recordemos siempre que el hombre es un pedazo de Universo hecho vida.