miércoles, 26 de enero de 2011

Pensamientos del día


Aquí me tenéis de nuevo con algo que me ronda hoy por la cabeza...

Pensamientos del día 3

Hoy quiero hablar del amor, ese sentimiento puro capaz de hacer que toquemos el cielo con los dedos y sintamos una profunda felicidad. Creo que abrir completamente el corazón para amar, es la medicina natural más potente que podemos encontrar en nuestro mundo. Cuando estamos enamorados, los problemas que podemos tener en ese momento pasan a un segundo plano. Nada nos importa realmente, sólo eso que sentimos dentro de nuestro interior que no somos capaces de expresar con palabras, por lo profundo del sentimiento. Es como si de repente el mundo se parara y todo girara a nuestro alrededor, y al amor tan profundo que somos capaces de sentir en ese momento de nuestra vida. No nos duele nada, no nos afecta nada, no nos importa nada...sólo mirar a nuestro amor y sentirnos afortunados por haberle encontrado.


Pero, ¿qué ocurre después cuando las cosas se complican y el amor de nuestra vida no cumple nuestras expectativas? Que nuestro amor se va resquebrajando y damos paso a un torrente de sentimientos contrarios que son capaces de destruir, en un sólo instante, todo ese profundo amor que sentíamos. Y yo me pregunto, ¿por qué razón dejamos que ocurra eso?, ¿por qué no somos capaces de comprender que nadie es perfecto y que todos tenemos nuestras virtudes y nuestros defectos, y por eso no dejamos de ser buenas personas?

Lo que nos ocurre, en muchas ocasiones, es que no estamos realmente enamorados de un ser humano, sino de un pensamiento que tenemos sobre él, por eso si esa persona no cumple nuestras expectativas sobre lo que creemos que él debe ser para nosotros, nuestros sentimientos cambian y ya no somos capaces de verle de la misma manera que le veíamos cuando empezamos con esa bella relación. Y, ¿que deberíamos hacer para que esto no nos ocurra? Yo creo que deberíamos ver a nuestras parejas no como a esa persona que tiene que hacer todo lo que nosotros deseamos, sino como a una prolongación de nosotros mismos, con sus defectos y virtudes, pero con un trozo de nuestro corazón. No debemos verle como a otro ser, sino como a una prolongación de nuestra alma, como a nuestra media mitad que hace que seamos un ser completo. Debería ser un sentimiento similar al que somos capaces de sentir por nuestros hijos, por nuestros familiares más directos o por nuestros amigos más queridos.

A nuestros hijos nunca les sacamos unos defectos imperdonables, ya que sí que somos capaces de sentir que son una prolongación de nuestra alma, y siempre les perdonamos todos los errores que puedan cometer en esta vida. Siempre estamos orgullosos de todo lo que hacen en su existencia, aunque sean pequeñas cosas sin demasiada importancia, y nunca les reprochamos, hasta la saciedad, que no han cumplido con nuestras expectativas. El amor que sentimos hacia ellos es imposible de destruir, por mucho daño que nos puedan hacer en un momento determinado.

Algo similar, aunque no tan profundo, nos ocurre con nuestros familiares más queridos y con nuestros amigos. A ellos sí que somos capaces de quererlos y respetarlos tal como son, con sus defectos y con sus virtudes, con sus cosas buenas y con las que no lo son tanto. Somos capaces de perdonarles si en algún momento son capaces de dañarnos, y siempre permanecen en nuestras vidas, complementándolas y llenándolas de momentos de felicidad.

Creo honestamente que igual que somos capaces de querer y respetar de esa manera tan incondicional a esos seres tan importantes de nuestra existencia, deberíamos hacerlo con nuestras parejas. Deberíamos entender que nadie es perfecto y que todos cometemos errores, pero no por eso dejamos de ser esa persona que un día fue capaz de entrar en un corazón y llenarlo de una felicidad tan inmensa que hizo que la vida de repente se llenara de sentido. Creo que es importante que todos meditásemos sobre esto cada vez que sentimos que algo deja de funcionar con nuestra pareja.

Recordemos que el amor es un sentimiento puro capaz de llenarnos de una inmensa felicidad y que debemos de luchar para mantenerlo sabiendo perdonar.

lunes, 17 de enero de 2011

Frase del día


Hoy una frase de Concepción Arenal (escritora y socióloga española):

"Las fuerzas que se asocian para el bien no se suman, se multiplican."

Si todos nos asociásemos para hacer el bien, la fuerza conseguida sería tal, que nada sería imposible, y seríamos capaces de conseguir hacer realidad todo lo que nos propusiésemos para el bien de esta humanidad. Si miramos un instante a nuestro alrededor, podemos ver que hay muchas personas que se encuentran en una situación precaria por diversas circunstancias, que la pobreza cada vez está presente en más hogares, que hay muchos pequeños seres, que casi no han empezado a vivir, que se tienen que responsabilizar de cosas que todavía no les corresponde a su corta edad... Y podría tirarme días enteros escribiendo todas las cosas desfavorables que somos capaces de ver, sólo con mirar a nuestro alrededor un pequeño instante. 


Por eso creo que es importante que nos unamos para multiplicar nuestras fuerzas e intentar crear un mundo mejor en el que seamos capaces de ver que, aunque nosotros podamos tener muchos problemas en un momento determinado de nuestra existencia, siempre hay alguien con una situación mucho más precaria que la nuestra, que necesita ayuda para poder seguir viviendo en las mejores circunstancias posibles en esta bella Tierra.

Multipliquemos nuestras fuerzas para hacer el bien, para crear entre todos un mundo mejor.

martes, 4 de enero de 2011

Feliz Año Nuevo!!!


Feliz Año Nuevo 2011 a todos!!!

Lo primero que quería decir es que gracias por haber estado en mi caminar en el 2010. Cuando empecé a escribir este blog, nunca imaginé que tanta gente se metería a leer lo que yo iba a escribir, nunca pensé que mis palabras iban a llegar a tantos sitios diferentes... Ahora ya estamos en un nuevo año en que mi máximo deseo es poder seguir escribiendo para poner mi granito de arena en este mundo, intentando que entre todos consigamos tener a la felicidad como nuestra más fiel compañera de viaje. Sé que en muchas ocasiones es muy difícil poder sonreír cuando la vida te golpea duramente, cuando el dolor se apodera de tu alma, cuando el sufrimiento te invade el corazón y te lo destroza... Pero siempre debemos pensar que al final todo nos puede servir de enseñanza y que mañana será un nuevo día en el que las cosas siempre pueden mejorar. En esos momentos de sufrimiento es cuando más nos debemos agarrar a la vida y más tenemos que desear poder llegar a sonreír, poder llegar a convivir con el dolor, ya que por mucho que nos deprimamos, por mucho que lloremos, por mucho que tiremos la toalla y dejemos de tener ganas de vivir... no vamos a calmar nuestra alma, lo único que vamos a conseguir es sentir más dolor a todos los niveles, tanto físico como del alma. Por esa razón, yo sólo le pido a este 2011 que todos los seres humanos seamos capaces de sonreír, por muy dura que sea nuestra vida, y que intentemos encontrar el camino que nos lleve hacia la felicidad...
Muchísimas gracias por estar ahí, por seguir mi caminar, por leer mis palabras escritas desde lo más profundo de mi corazón, por llenar mi alma de felicidad... Espero y deseo que nos encontremos muchas veces durante el 2011...
Un besazo gigante a todos y Feliz Año Nuevo!!!